Como un vago recuerdo en mi memoria tengo el día que despiadadamente me dijiste adiós, no valieron mis ruegos; ni mi humillación te conmovió.
Tu soberbia fue tal, disfrutaste como me rebajaba ante ti suplicando una migaja de tu amor bese tus pies implorando no me dejaras y era como alentar tu ego y gozar sádicamente con mi dolor.
Mi corazón sufrió y sintió desfallecer, el dolor de mis entrañas era superior a mis fuerzas, mi músculos no soportaban tal embate de golpes emocionales, y si, es como morir de amor por dentro, quedarse vacío en un instante, es ver todos tus sueños rotos, tus esperanzas, tus ilusiones, tus proyectos juntos desvanecerse como el humo.
Hoy me he dado cuenta que el tiempo ha hecho su trabajo, pasÓ un día entero y no pensé en ti.
Solo cuando me hablaste recordé que existías
Creo que te estoy olvidando